Algunas aplicaciones limitan los dispositivos activados o almacenan credenciales localmente.

Antes de desinstalar:

  1. Verifique las instrucciones de desactivación del desarrollador.
  2. Cierre sesión o desactive el Mac cuando sea necesario.
  3. Conserve los registros de compra y la fuente oficial del instalador.
  4. Exporte configuraciones, preajustes y proyectos.
  5. Confirme el acceso a la cuenta o al gestor de licencias.

No almacene claves de licencia en un informe público de soporte.

Eliminar la aplicación no necesariamente la desactiva en el servidor del desarrollador. Borrar archivos de licencia locales sin desactivación puede dificultar su reutilización.

Para licencias gestionadas por la organización, contacte al administrador.