Un archivo comprimido puede ser una descarga redundante o puede ser la única copia de seguridad compacta de datos importantes.
Antes de eliminarlo:
- Liste o extraiga su contenido de forma segura.
- Confirme que la carpeta extraída esté completa.
- Verifique que los archivos cifrados aún puedan abrirse.
- Compruebe si la fuente original sigue estando disponible.
- Conserve los archivos usados para respaldo, despliegue, transferencia o registros históricos.
No asuma que nombres coincidentes significan que un archivo comprimido y una carpeta contienen la misma versión.
Los archivos grandes pueden requerir espacio libre temporal para la extracción. Use la utilidad propietaria del archivo y escanee las descargas desconocidas para mayor seguridad antes de abrirlas.